jueves, 2 de agosto de 2018

PREMIADOS CATEGORIA NARRATIVA y LIRICA 2018 - Ens. Básica


Café y pistolas – Carlos Cuevas
Primer lugar
Quinto básico

Era de noche, no podía dormir, me puse a pensar…
Creo que tomé mucho café
A la mañana siguiente me desperté… o sea, no, en verdad no pude dormir así que solo me levanté de mi cama, bajé las escaleras, fui a la cocina y volví a hacerme un café, un hermoso café.
Me puse mi chaqueta y partí a buscar a un amigo, Andrés, es un buen sujeto. Entré a mi auto, un Lamborghini –obvio-, bueno, basta de bromas. Iba en el auto hacia la casa de Andrés. Llego. Toco la puerta. Escucho que una voz muy peculiar me abre, me apunta con un extraño objeto… ¿Era él? No, no era mi amigo, sino alguien con quien había soñado. En mis sueños, lo escuchaba decir: “la vida es una cuerda, la vida es una cuerda” …Ahora, con ese mismo tono de voz, me dice: “la cuerda se rompió”, jala el gatillo y respiro por última vez. Digo adiós.


No hay monstruos permitidos –Gabriel Martínez
Segundo lugar
Quinto básico

Es de noche, mis papás están de viaje y yo acá en mi pieza. Escucho ruidos en mi clóset. Camino a él. Lo abro. No hay nada. Me voy lentamente, pero, de repente, una mano me agarra. Me mete en el clóset. Algo pone sobre mi rostro y después me mete a un auto donde me duermo. No siento nada. Es como si volara, no vuelvo a despertar. Puedo ver mi cuerpo, sigue dormido, pero yo estoy acá…flotando. Puedo atravesar todo, pero no puedo hablar, solo pienso y pienso, hasta que veo al hombre que me agarró. Su rostro está cubierto con una capucha, no se ve chistoso, maneja el auto, debería ser un monstruo, o si no, ¿por qué andaría tapado? No lo sé, pero no me gustan mucho los monstruos, creo que son feos y malos. Este me cae horrible.
Pasan unos segundos, me pongo a pensar. Se me ocurre algo que me da mucho mido decir, podría ser que este monstruo me mató. Sé que es tonto, pero es lo más probables. A estas alturas creo que es cierto.


El fuego –Amalia Sasso
Tercer lugar
Quinto básico

El fuego es algo que quema
Y no puede parar de brillar
Lo miras y tus ojos no pueden más,
Es fuerte y sus colores pueden cambiar
En el fondo el fuego es vida o más.

Él es fuerte,
Hartas cosas puede lograr,
Tiene un gran carácter
Y una larga vida
Hasta que alguien lo logra apagar.

Él dura mucho, pero puede no estar,
Cuando se acaba la fiesta
Nadie lo puede salvar
Y se va solo para no regresar.



Las personas son lo mimos que las flores –Rafaela Vásquez
Sexto básico
Mención honrosa

Por qué el sol cuando
No aparece
Las flores no se abren,
Por qué el amor
Cuando no aparecen
Las personas no se expresan.

Las flores vienen de una semilla,
Las personas vienen de una semilla,
Esa semilla es una (criatura)
Muy especial que nos da la vida.

Las flores crecen,
Las personas crecen,
Las flores necesitan
Cuidado,
Amor,
Atención.
Al igual que las personas,
Las flores están llenas
De colores.  


martes, 22 de mayo de 2018

PREMIADOS CATEGORIA NARRATIVA y LIRICA 2018 - Ens. Media



CATEGORIA NARRATIVA


  • "Cartas" Lucien Bandet II medio. 3 lugar narrativa
  • "Sin título" Amalia Lopez y Álvaro Urrutia IV medio. 2 lugar narrativa
  • "Perduró el silencio" Danae Morales II medio. 1 lugar



CATEGORIA LIRICA

  • "Huellas" Colomba Ugarte III medio. 3 lugar lírica
  • "Ácaros" Clemente Wacquez IV medio. 2 lugar lírica
  • Empate:
   - "Igual que ellos" Martín Rosas III medio. 1 lugar
   - "Enjaulado el pájaro" Andreu Lechuga III medio




"Perduró el silencio"

Perduró el silencio, 600 o más, tal vez menos, pero todos avanzaban. Con las manos atadas se acostumbrados a sentir la tierra.
Y siguieron, y siguieron, y siguieron.
Se acostumbraron a sentir el frío, en sus rostros y en sus cuerpos.
Caminaban apegados los unos a los otros, olvidando el objetivo de eso. Solo avanzaban, porque eso hacían todos, porque eso debían hacer. Al llegar al puente solo algunos saltaron, otros observaron, Pero los últimos siguieron. Solo siguieron.

Danae Morales, II° medio




"Cartas"

4 años
Qerido abuelo oy fui a la casa de mi tia y hisimos muchas cosas y lo pase mui bien y despues comimos una comida qe es de japon y no me gusto porqe tenia savor a nada. Despues nos volvimos a la casa y en el camino nos pararon unos ceñores con ropa verde y tenian pistolas como en las peliculas y invitaron a mi mama a su casa a jugar y no me dejaron ir con eyos.
Chao abuelo
Esteban.

10 años
Hola papá ¿ cómo te ha ido en Buenos Aires ?
Te hecho de menos en la casa.
Ayer vinieron los señores policías de visita y la María estaba como asustada ¿ que raro, no ? Yo estaba tranquilo porque sé que ellos nos protegen y nos cuidan. Después de un rato se fueron.
 También hecho de menos a la mamá, pero bueno, ella fue la que quiso irse a otro país a trabajar. Siempre me pregunto por qué nunca nos escribe, siendo que tu me enseñaste que escribir es tan importante.
Al Javier no le parece tan raro como a mí, pero deben ser cosas de hermano grande, o tal vez es por insensible. En fin, espero que vuelvas pronto.
Esteban.

15 años
No puedo creer que no hayas sido capaz de contarme la verdadera razón de por qué he tenido que vivir tantos años separado de mi madre. Me sorprende y me defrauda enterarme del motivo de su ausencia. Realmente me decepciona tu incapacidad de decirme la verdad. Y también me doy cuenta del país en que vivimos.
Esteban. 


19 años
Querido padre
Acabo de llegar a Sydney, me recibieron muy cálidamente. Nunca pensé que un lugar pudiera ser tan pacífico.
 La ciudad tiene muchas cosas increíbles, pero lo que más me llamó la atención, fue la tranquilidad de las personas. Viven felices y sin miedo.
Al ver todo esto quedé impactado; no creí que existiera un lugar sin ese peligro inminente que llamamos militares.
Ahora que veo esto, comprendo tus razones para no haberme contado la verdad sobre mi madre y te agradezco; habría sido un choque muy fuerte saberlo a tan corta edad.
Espero aprender mucho y pasarlo muy bien durante mi estadía, siento que se me abren las puertas del éxito.
Con cariño
Esteban.

30 años
Estimada profesora
José no podrá asistir hoy a clases. Esto, debido a que decidió asistir a la marcha ciudadana a realizarse a partir de las 10:00.
Agradecería le facilite el material visto el día de hoy.
Atentamente
Esteban Figueroa.

56 años
Mi querida hija
Estoy seguro de que te estarás preguntando a qué lugar nos fuimos de viaje tu madre y yo.
La respuesta es simple, no estamos a más de 50 km tuyo.
Ahora te preguntarás por qué, bueno, nos hemos estado escondiendo para protegerte, ya que existen fuerzas en este país que, aunque no lo creas, quieren hacerte daño, y a todos.
Esta fuerza son los militares, que, a las órdenes del Jefe, eliminan a todo aquel que piense diferente, entre ellos, nuestra familia.
Sé que esto te pueda causar temor, o incluso terror, pero pensamos que es mejor hacerte saber, porque la falta de diálogo ya nos costó a tu hermano y antes de él, a mi propia madre.
Te amamos
Tus padres, Esteban y Victoria.

59 años
Hola !
Hoy fue un día muy particular, ya que recibimos la visita de los carabineros. No fue lo que esperábamos; se mostraron muy amigables y cordiales. Mi primera impresión fue que estaban ocultando algo, pero luego desvié la conversación hacia la política para salir de mis dudas. Respetaron mi punto de vista en todo momento.
Después de tantos años odiándolos me doy cuenta de que no son lo que durante todo este tiempo he afirmado sobre ellos. También pienso que todo el sufrimiento que esta familia ha soportado pudo haber sido por un punto de vista equivocado.
Espero que dejemos atrás todo desacuerdo con el sistema.
Esteban.


70 años
Querido nieto
El día de hoy vas a conocer la historia de dos miembros de tu familia que nadaron contra la corriente y pagaron con sus vidas.
Una de ellos fue tu bisabuela, mi madre. El otro fue tu tío, mi primer hijo.
Pertenecen al enorme grupo de gente que tomó malos senderos en la vida: ellos se opusieron al Jefe.
La pregunta es ¿ por qué si varios de nosotros también lo hicimos en algún momento, seguimos vivos ?
Es porque recapacitamos y nos dimos cuenta de la sabiduría y perspicacia, sobre las que este sistema se construyó.
En mis años de locura, yo también tuve la descabellada idea de una sociedad sin personas que oprimieran al resto, pero logré encontrar el buen camino hacia la idea de que es distinto oprimir a proteger.
Dicho esto, espero que sepas tomar buenas decisiones, porque todos sabemos que aquellos que cuidan la paz en nuestro país, tienen la razón.
Con mis mejores deseos
Tu abuelo Esteban

Lucien Bandet II° medio

martes, 16 de mayo de 2017

PREMIADOS CATEGORIA NARRATIVA 2017 - Ens. Básica

Isidora Henríquez
Séptimo básico
"Sin título"



Eran las 2:56 de la mañana.
No se oía nada excepto el crujido de unas botas mojadas, las botas de Marianne
Acababa de ir a dejar a su mejor amiga a su casa borracha solo porque la irresponsable había bebido más de lo que debía y había intentado saltar de una silla a otra bailando.
No podía creer lo irresponsable que era.
Marianne caminó por un callejón oscuro que, según su celular, era un atajo hacia su casa.
El callejón en verdad daba miedo. Era digno de una película de horror.
“Esta sería la parte en la que el asesino viene y me mata” pensó Marianne tomando su celular para ver si había otro camino que no le diera tanto. Lamentablemente su celular estaba muerto, sin batería por lo que debía seguir con esa ruta.
Tomó un desvío hacia la izquierda y se topó con el edificio que estaba a tres cuadras de su apartamento. Entonces escuchó los pasos.
Primero eran inteligibles, pero luego Marianne los escuchó con más claridad. Pasos de una persona, corrían detrás de ella.
Marianne apresuró el paso pensando que la iban a asaltar, pero su perseguidor pareció darse cuenta y empezó a correr tras ella. Lo que antes Marianne no había escuchado, ahora era inevitable que lo oyera.
Marianne corrió como si de eso su vida dependiera -lo cual era probable-. Corrió sin detenerse hasta llegar a su edificio. Entró en la recepción y, sorpresa, el portero no estaba. Marianne asustada corrió hacia el ascensor y apretó frenéticamente el botón hasta que se dio cuenta de que solo perdía tiempo. Las escaleras no se demoraban, solo cansaban mucho.
Subió los cinco pisos hasta llegar al departamento 578B. Sacó apresuradamente las llaves de su bolso cuando la luz súbitamente se apagó.
Marianne se dio vuelta asustada y se encontró cara a cara con un personaje extraño. Vestía una chaqueta oscura con la que no se le veía la cara
Ahí estaba él.
Su perseguidor.
Su asesino.
Marianne gritó cuando él se acercó hacia ella con malas intenciones. Entonces… Marianne despertó.
—Marianne por favor cálmate, solo era una pesadilla —decía su madre.
— ¿Qué? —Dijo Marianne con voz temblorosa — ¿Qué paso, dónde estoy?
Su madre se cruzó de brazos y le contestó algo enojada.
—Hasta donde yo sé estas en casa y tuviste una pesadilla, te pusiste a gritar como una loca y estoy segura que despertaste a la mitad del edificio.
—Entonces ¿no moriré? ¿No me van a secuestrar? —preguntó Marianne con voz ligera.
—Creo que no —contesto su madre—. Ahora necesito que vengas, los nuevos vecinos vinieron a presentarse y se alarmaron con tu griterío.
  —Ah, claro, déjame vestirme y voy —dijo Marianne poniéndose un chaleco encima de su pijama.
Marianne caminó hacia el comedor donde estaban sus nuevos vecinos cuando lo vio.
Estaba en la mesa conversando con su mamá, como si fueran amigos de toda la vida.

Pero no era un chico, era una chica que la saludó con efusividad, aunque en sus ojos había un dejo de maldad. 

PREMIADOS CATEGORIA LIRICA 2017 - Ens. Básica


Catalina Mejías
Quinto básico
"Grulla de papel"


Estaba en la ventana.
De repente, vi unas grullas volar,
Pasó un rato y más atrás había otras grullas.
Pero estas eran diferentes.
Eran más pequeñas y coloridas.
De repente, vi cómo se metían a una nube.
Pasó un rato y volvieron a aparecer.
Venían hacia mí y muy rápido,
Apenas pude cerrar la ventana y ver cómo las grullas chocaban con el cristal.
Después volví a abrir la ventana y saqué una grulla, me di cuenta de que eran de papel y fui a buscar al resto de grullas de papel.
Las dejé en el suelo de mi casa. Abrí la ventana y vi cómo las grullas se levantaron del suelo y volaron. Cerré la ventana y vi cómo se caían al piso.
Las vi un rato y volví a abrí la ventana, y las grullas rápidamente salieron por la venta. Me asomé a la venta a ver lo que pasaba. Solo vi cómo pasaban por una nube y se convertían en grullas de verdad.

Las vi por largo rato y luego cerré la ventana.                

lunes, 15 de mayo de 2017

PREMIADOS CATEGORIA NARRATIVA 2017 - Ens. Media

PRIMER LUGAR: "Si a jugar venimos" 
Cristobal Salcedo - IV° Medio


Si a jugar vinimos
Hoy me llamo Daniel, tengo 15 años y me gusta jugar a la pelota. No soy muy bueno, pero estoy seguro que sería mejor si mis amigos me acompañaran a jugar en las tardes, pero no los dejan. Por eso mismo estoy obligado a jugar a otras cosas. Me gusta imaginar, imagino que puedo salir corriendo o quizás volando. Pero, aunque pudiera hacerlo no sé cómo volvería a mi casa. Me gusta imaginar que nos dan peras, no porque me gusten las peras, sino porque cuando me dijeron que iba a venir hacia acá, dijeron que el lugar tenia peras. Puedo pasar toda la tarde imaginándome cosas unas entretenidas, otras de libertad o incluso algunas muy tristes. Cuando me pongo triste intento pelear contra esas emociones, el problema es que me dicen que soy muy violento. Cuando me pongo violento solo el afilado beso en el brazo de las mujeres que se van a casar me calma. Nunca me han querido contar con quien se van a casar, pero no me imagino otra razón para estar de blanco el día completo.
            Hoy me llamo Andrés, siempre me quise llamar así, lo encontraba muy buen nombre. Nombre de persona exitosas. Hoy tengo 21 años, la edad que todo el mundo quiere tener. Me gusta soñar que estudio una de esas carreras bakanes como ingeniería comercia o derecho. Pero jamás medicina, los doctores son malos conmigo y nunca me han caído bien. Me gusta creer que estoy en una de esas universidades caras a la que va la gente con plata. La UDD creo que le llaman ¿universidad del demonio? Me pregunto yo, ¿quizás sea universidad del desastre? No importa en todo caso. Me gustaría creer que mis compañeros que ya no están en esta universidad es porque se echaron un ramo, pero no me gusta engañarme a mí mismo (básicamente porque todos me dicen que no lo haga). Es por eso que tengo que afrontar la realidad (que también me lo dicen harto) y asumo que el rector de la universidad lo expulsó. Él es una mala persona que siempre está en la última oficina del piso más alto del edificio central. Es súper desagradable hablar con él. No sé si es porque me molesta su voz o por cómo trata a los profesores. También puede ser porque tampoco nos da peras a los alumnos, o eso me prometieron mis papás cuando me matricularon en esta universidad.
            Hoy me llamo Cristopher, no sé qué edad tengo. Cada vez que estoy cerca de averiguarlo llega una vieja de mierda (sé que no me tengo que referir así a las señoras que me ayudan, nunca he sabido a que me ayudan, pero sé que lo hacen) y me manda de vuelta a mi habitación. No puedo evitar tenerles odio, no solo por lo que les acabo de contar. Cada vez que estoy jugando a las peleas con mis amigos o al escape de la cárcel llegan a arruinar nuestra diversión. Primeros nos ofrecen dulces, nos intentamos resistir, pero como son brillantes y sabrosos nosotros aceptamos. Lo siguiente que recuerdo es estar en mi cama con mucho dolor de cabeza, como si el día anterior hubiese salido a carretear y me hubiese tomado hasta el agua del florero. Espero entiendan porque las odio, a ellas y a sus horribles trajes de blanco. Blancos como la sotana del cura que nos viene a visitar una vez al mes. O por lo menos eso dicen que viene una vez al mes. Tampoco es que me importe, no soy religioso, quizás por eso me dicen ateo.
            Hoy me llamo Manuel, tengo 8 años y me gusta jugar a la jungla. El problema es que en la jungla hay muchos animales, y yo estoy aquí jugando solo. No es como que no haya más personas con las que jugar, sino que nadie quiere jugar conmigo. Dentro de la jungla hay muchos animales exóticos los cuales me gustan interpretar. Cuando hago de iguana puedo pasar horas de guata al piso arrastrándome por todo el patio. Cuando hago de tigre gateo por todas partes y los miro con un dejo de soberbia, como si yo fuera el más poderoso e importante del lugar. Cuando tengo que ducharme me gusta ser un cocodrilo, me muevo muy lento antes de llegar al agua, pero abajo del chorro me siento ágil y veloz. De vez en cuando me gusta ponerme en el papel de insecto, y paso el día completo escondido detrás de una planta o una pared bien en el fondo del edificio. Pero de todas maneras el papel que más me gusta personificar es el del chimpancé. Los encuentro bonitos y juguetones, como yo (tengo claro que la modestia no es mi mayor virtud). Me gusta jugar a ser un chimpancé porque la mayor parte del tiempo están arriba de un árbol, como yo, que vivo en un peral, o quizá deba decir que vivo en el peral. Otra cosa que me gusta de ser un chimpancé es escapar de las serpientes blancas. Aunque debo decir que estas mujeres son las únicas que juegan a la jungla de vez en cuando conmigo, o eso creo. Pero lo que definitivamente más me gusta hacer cuando soy un chimpancé es saltar de árbol en árbol con una liana. Pero como aquí no hay lianas uso las cuerdas que mis compañeros más viejos usan de cinturón. Esas cuerdas las cuelgo alto, como en las lámparas o en los bastidores de las cortinas. Y después me afirmo el cuello con la liana, pero en esta parte del juego siempre me interrumpen. Hoy en la mañana fue la última vez que jugué a ser un chimpancé, y para que nadie me interrumpiera procure levantarme muy temprano y jugar en silencio para no molestar a nadie y que nadie me moleste a mí. Hoy fue la primera y última vez que pude jugar con la liana libremente. Hasta que no sentí más energías para seguir jugado y de a poco me fui quedando dormido.



SEGUNDO LUGAR: "501" 
Luciano Acuña - II° medio


501
 La gente del edificio dice que lleva mas de cinco años viviendo en el departamento 501, dicen que antes trabajaba en una fabrica textil en el centro, incluso dicen que tenía un puesto importante de gerente o algo así, pero la compañía quebró y perdió todo. Ahí fue cuando encontró el departamento vacío y lo transformo en su cueva, hace ya cinco años, y todavía nadie se atreve a sacarlo… quizás ni siquiera existe…al menos yo nunca lo he visto. Algunos dicen que han escuchado gritos durante la noche, como si estuviera discutiendo con alguien, pero todos saben que esta sólo.

Hace unos días escuche a la señora del 307 decirle a la del 302 que alguien compró el departamento 501, y  llevándose la taza de te hacia sus labios empastados con rush le dijo que deberían a llamar a los pacos para sacar al “endemoniado”.

Ayer mientras estaba durmiendo llegaron a buscarlo, eran como siete pacos vestidos con armaduras de power ranger, rompieron la puerta y entraron gritando como si estuvieran en una película de Hollywood, me agarraron por los brazos, me llevaron hasta abajo  y me metieron en el furgón. Hoy me llevaron donde un psiquiatra, me dijo que tengo trastorno de doble personalidad y que mañana me van a llevar a un manicomio, pero deben estar equivocados por que yo nunca he visto al tipo del 501.          




TERCER LUGAR: "Día 1" 
Valeria Velásquez - II° medio

Día 1
-Te juro que nunca más-dijo algo exasperado
-Me hiciste daño- dijo ella, tratando de cubrir lo morado de su mejilla con base y polvos de maquillaje 
-Lo siento, pero odio cuando andas de puta- dijo él mirando hacia otro lado
Ella se detuvo un momento con la mirada perdida-tienes razón, lo siento-respondió dandole un pequeño beso el la mejilla en forma de disculpas.

Día 29
Ya no era sólo un moretón en la mejilla...era uno en el ojo, otros cinco en el brazo, unos cuantos en las piernas  y dolorosas palabras que no dejaban de repetirse en su cabeza "maraca, suelta, estupida", eran solo algunas de ellas que le había repetido una y otra vez desde aquel primer golpe.
"Es mi culpa" "yo la cague" "él es bueno", es como lo excusaba sin darse cuenta de lo que sucedía.

Día 43
Un poco de maquillaje para ir a trabajar causó una pierna rota.
"Es mi culpa" se repetía inocentemente, intentando convencerse de esto.
Cuando el doctor le pregunto qué le pasó, dijo la típica excusa "iba distraída y me caí" y a pesar de que este sabía que no era cierto, decidió ignorarlo, "problema de cada uno" se dijo a sí mismo.

Día 98
Ya no eran solo golpes, palabras o empujones, esta vez, los celos de su esposo habrían causado la pérdida de su brazo izquierdo.
Ya no quería más, pero no sabia como salir de esta tortura que había tenido que soportar tanto tiempo.

Día 102
Ya era tarde...era tarde para contar su historia, para que se hiciera justicia, para que no se volviera a repetir la historia...era tarde.
La gente se lamentaba "era tan buena", "¿por qué no habrá hablado", "qué pena más grande".
Era una historia más, de una mujer menos, que se perdería en la historia.






TERCER LUGAR: "El ermitaño" 
Clemente Wacques - III° Medio


Una densa neblina invernal se apoderaba del pueblo, bajando con lentitud desde la nada que parecía ser el joven cielo de la mañana. Los habitantes la observaban con vaga incertidumbre desde las ventanas de sus casas mientras en sus mentes organizaban su día. Dentro de poco ya se arrastraban por las calles las primeras conversaciones, en su mayoría supersticiones sobre el inusual clima, supersticiones que tomaban fuerza al pasar de persona en persona.
Tal era el torrencial de estupideces sin fundamento que estas subieron al gran monte junto al pueblo, atravesando la espesa neblina y entraron a la mansión del nuevo ermitaño del pueblo como una paloma asustada, éste adivinaba con ojos testarudos los primeros sonidos de autos y gargantas que sepultaba el mar blanco que se extendía en la sima del monte – fetichistas del misterio - pensaba – si tan solo supieran lo fácil que es vivir en la verdad.
Por las mañanas se sentaba arriba de una larga mesa en el salón principal mirando con los ojos blancos el alba que entraba por un gigantesco ventanal en cuarto de circunferencia que se extendía en el lejano cielo; cualquiera que lo mirara desde el techo por esos cristales lo vería como una manchita redonda en un rectángulo, acompañada del lento paso de la luz solar que convertía todo en oro. Este día en particular un cosquilleo bajó desde los ojos hasta su nariz y después de arrugar aún más su anciano rostro un estruendoso estornudo salió de su boca causando un eco de iglesia.
Mientras tanto, los pueblerinos se miraban los unos a los otros, como confirmando si de verdad acababa de suceder lo que pensaban: absolutamente todos habían estornudado simultáneamente. La sincronización fue tal que una sensación molesta retumbó en los oídos. Algunos solo compartieron risas nerviosas pero otros se mostraban altamente alterados ante el grotesco suceso y miraban hacia arriba boquiabiertos, presenciando como el cielo era dominado por la neblina.
Después de su ritual para recibir el día, el anciano se bajó de la mesa con impresionante agilidad y quedó mirando al antiguo roble manufacturado, extendió su mano izquierda y procedió a hacer una serie de movimientos torcidos pero sistemáticos con sus falanges. Seguido de esto se materializó a lo largo del mesón un grosero banquete, como de rey mimado, los pilares de sol que bajaban del techo hacían brillar las lubricadas carnes y permitían ver la humeante insinuación de los platos servidos. A continuación se acercó a la entrada con pasos solemnes y abrió las grandes compuertas, dejando entrar al salón principal la vista a la blanca planicie etérea que se extendía a pocos metros debajo de la mansión, con únicos relieves las crestas de los montes vecinos.
El extraño día tensaba el aire, la gente intentaba ocultarlo pero se podía ver en sus miradas como detrás de sus ojos se apretujaban los pensamientos intentando aguantar la incomodidad que se despertaba en lo mas profundo de la intriga. Corrían por los oídos profecías y leyendas que buscaban explicar el orden de los hechos, todas comenzaban a partir de “El Gran Estornudo”, unos decían que el estruendo habría perturbado el sueño a los seres que se ocultaban en el bosque y que estos vendrían a la ciudad a saquearlo todo, otros afirmaban que el ruido era esperado por la neblina y que esta comenzaría a hacer desaparecer a las personas que caminaran solas, algunos decían que el pueblo entero se había trasladado a otra parte del mundo después del relámpago pulmonar. Todos estos supuestos eran primeramente rechazados por su falta de sentido común, aún así estos comenzaron a tomar credibilidad a medida que El Gran Estornudo se magnificaba en el recuerdo de las personas 

PREMIADOS CATEGORÍA LÍRICA 2017 - Ens. Media

PRIMER LUGAR:  "Sarcasmo del perdón" 
Paloma Fernandez - IV° Medio 


Sarcasmo del perdón

Ríete de sus ojos
Sus dolores y disculpas
Escupe en sus rodeos
Y carga tu lengua de sarcasmo
Que pa’ estas no hay tiempo.

Palabras endulzadas de miradas con intención
Sabe lo que hace.
Ríete.
Disfrázate de lo que quiere ver

Resbala,
Maquilla
Será lo que se quiera
Pisotea sus lágrimas
Junta los pedazos

Nos veremos en otra estación.



PRIMER LUGAR:  "Palabras" 
Andreu Lechuga - II° Medio 

Sin nombre ni final
Palabras. Palabras brillantes que forman mundos y palabras oscuras que los destruyen. Palabras que forman oraciones, realidades, palabras muy grandes que no significan nada y palabras pequeñas que son todo. Me estoy hundiendo en palabras. Me consumen. Me retuercen. Hay palabras que existen y me asfixian. Palabras sofocantes, duras y frías. Por todo mi cuerpo caen como una cascada. Trato de agarrar alguna, frenético, impotente, pero se deslizan por entre mis dedos. Se juntan alrededor de mi cuello. Me asfixian. Grito y trato de sacarlas, de arrancarlas y aplastarlas contra en suelo, pero no puedo moverme. Palabras grises ahora son cadenas en mis manos y altos barrotes. Soy su prisionero. No entiendo nada. Escucho risas, palabras crueles. Se ríen de mí. Palabras en forma de luz entran por una alta ventana en tiempo suficiente antes de desaparecer, dejando atrás solo negra esperanza. Esta oscuro y hace frio. Tengo frio. Siento el peso muerto de las cadenas en mis manos. Estoy solo. Confinado. Y en el piso, indefenso, palabras rotas me torturan. Bestiales. Los barrotes han pasado a ser navajas  que exploran mi cuerpo. Cariñosas. Maternales. Me retuerzo y grito de dolor. De locura.  Nadie me escucha. Nadie nunca lo hará. Y así pasa la eternidad. La eternidad de segundos agonizantes. Hasta que ya no resulto interesante. Ya no siento nada. Ya no duele como solía. El espacio para cicatrices se ha acabado, y las navajas se retiran, volviendo a su estado de cautiverio. Dejándome solo. Tendido a morir, dejo pasar el tiempo. Algunas heridas, las más nuevas,  todavía gotean espesas palabras carmesí. Negras en la oscuridad. Y agonizando sobre el piso invernal, las observo. Observo como llegan de su caótico flujo buscando orden. Conjunto. Y se agrupan, formando una gran comunidad. Un océano granate. Bajo mío. Las observo y desde el interior nace. El odio. La envidia. El anhelo de un ser solitario. Y me hundo en él. Dejo que me consuma. Evocando los únicos recuerdos grises en mi existencia podrida. Las navajas. La ilusión de compañía. Y sin más voluntad para seguir, me permito a mí mismo un momento de paz. El único. Antes de dejarme caer.

miércoles, 4 de mayo de 2016

PREMIADOS CATEGORÍA LÍRICA EDUCACIÓN MEDIA 2016





TERCER LUGAR: FLORENCIA TRONCOSO IV° MEDIO

Un segundo

Un momento, un instante, una vida en un segundo. Un momento un instante, no hay nada que contar y…sin embargo se puede decir todo, se puede hacer todo en un segundo. Si parpadeo, desaparecerás. Te veré crecer, te veré envejecer, te veré morir; todo en un segundo.  ¿Existirá una persona en un momento? ¿Puede una persona “ser” en un instante? En un segundo puede pasar cualquier cosa. Un segundo puede cambiar a cualquiera, una vida entera puede transcurrir en un segundo. ¿Vivirías una vida compartida, si esa vida transcurriese en un segundo? Si solo tuviésemos un segundo ¿lo pasarías con migo?



SEGUNDO LUGAR: PALOMA FERNANDEZ III° MEDIO

Recuerdos bajo los pies
Dime que sientes,
Pisoteando historia
Respirando entre cuentos
Voces antiguas de relatos empolvados
Por donde tú vagas
Rebalsan sucesos desconocidos
Paredes colmadas de recuerdos,
De sueños
Tuyos, míos, nuestros
Senderos solos de pena y silencio
O quizás de alegría y goce
Quien sabe...
Quien sabe lo que esconde un muro,
Una puerta o una calle.
Objetos incomprendidos
Henchidos de historia
Atiborrados de momentos

Me pregunto yo,
Recorriendo mis calles
Cuanta historia habrán presenciado
De cuantos hechos testigos habrán sido
Me pregunto
Pero solo camino
Y es que después de todo
Son solo eso,
Una puerta
Una calle
O un muro.





PRIMER LUGAR: VLADIMIR VARELA

Sala de espera:


“El ser humano es la sala de espera
más antigua del universo.”
- Don Gronne.

Cinco minutos esperando:
me siento simplemente
a esperar en una pieza oscura.
No sé nada,
nada me molesta,
una voz me dice dulcemente
que tengo que esperar.

Diez minutos esperando:
otros personajes solitarios
esperan conmigo en una pieza a media luz,
parecida a la luz de la madrugada,
se me ocurre la idea de encender el primer cigarrillo,
la primera luz,
en un juego morboso con la ignorancia.

Quince minutos esperando:
una muchacha me mira desnuda
y parece que por primera vez escucho mi nombre
en los labios de otro esperante,
el primer cigarrillo sigue encendido
iluminando casi toda la habitación,
las Paredes me gritan:
“El tiempo es una puta”

Diecisiete minutos esperando:
la muchacha se ha marchado
a otro mundo quizás,
el primer cigarro se ha apagado
dándole paso a otros mil,
las luces que encendí
parecen no querer apagarse jamás
y me obligan a mirar profundamente las Paredes
que no dejan de gritar me gritan:
“ ¡No existo!”
“¡El tiempo es una puta!”
“¡Más vale la muerte!”
“¡La vida no sirve para nada!”

De un tiempo a esta parte
me comporto reticente a mis consecuencias,
pera ya no puedo batirme a gritos
con las Murallas
y huyo de la habitación,
una voz antigua me grita,
pero no son las Paredes,
una voz me grita:
“¡Vuelve a tu lugar!”
“¡La vida se basa en esperar!”
“¡Instala tu pequeño negocio!”
“¡Todo empieza por casa!”






Nota: lo últimos dos versos
son del poema de Enrique Lihn
Monólogo del viejo con la muerte”.